Aparatos auditivos
Mitos y Verdades sobre los Aparatos Auditivos
Muchas personas que podrían escuchar mejor no lo intentan por algo que oyeron, no por algo que comprobaron. Estas son las ocho ideas que más aparecen en consulta, y lo que ocurre en realidad.
Ocho creencias frecuentes
A la izquierda, lo que se escucha con frecuencia. A la derecha, lo que ocurre en realidad.
- “Son solo para personas muy mayores”
- La pérdida auditiva puede afectar a personas de cualquier edad. Los aparatos auditivos modernos los usan adultos jóvenes, profesionales en activo e incluso niños. La edad no determina la necesidad de un aparato auditivo; lo que importa es el tipo y el grado de pérdida que muestre la valoración.
- “Son grandes y se notan mucho”
- Los modelos actuales son pequeños y discretos. Algunos se colocan dentro del canal auditivo y apenas se distinguen a distancia de conversación; los que van detrás del oído tienen diseños compactos que pasan desapercibidos en el uso diario. Discreto no es lo mismo que invisible, y el modelo más pequeño no siempre es el que mejor resuelve cada pérdida. Comparamos los tres formatos: BTE, RIC e intraauricular, con lo que gana y lo que pide cada uno.
- “Un aparato auditivo devuelve la audición al 100%”
- No. Mejora de forma importante la capacidad de escuchar, pero no restablece una audición normal. Amplifica y procesa el sonido para hacerlo más claro y comprensible, y eso basta para cambiar la vida diaria. Los ambientes con mucho ruido siguen siendo los más difíciles, incluso con el aparato bien programado.
- “Con un aparato en un solo oído basta”
- Depende de la pérdida. Si afecta a los dos oídos, usar dos aparatos permite ubicar de dónde viene el sonido, mantener el equilibrio entre ambos lados y entender mejor el habla cuando hay ruido de fondo. Si la pérdida es solo de un lado, un aparato puede ser suficiente. El especialista que te atiende lo determina caso por caso.
- “Puedo comprar uno sin valoración previa”
- Cada pérdida auditiva es distinta, y un aparato se programa sobre el audiograma de la persona. Uno mal adaptado no solo resulta ineficaz: puede amplificar de más justo donde no hace falta. La valoración también sirve para descartar causas que se tratan de otra manera, como un tapón de cerumen o una infección.
- “Son incómodos de traer todo el día”
- El periodo de adaptación suele durar unas semanas, y después la mayoría de los usuarios deja de notarlos. El molde se fabrica a la medida del oído precisamente para que el ajuste resulte cómodo; si molesta, roza o se siente flojo, se corrige con un ajuste. La incomodidad persistente no es algo que haya que aguantar.
- “Usarlos empeora la audición”
- Un aparato correctamente adaptado no daña el oído: amplifica dentro de los límites que fija el audiograma de cada persona. Lo que sí cambia con el tiempo es la costumbre. Mientras más tiempo pasa el oído sin recibir ciertos sonidos, más esfuerzo cuesta volver a distinguirlos, y por eso la adaptación suele ser más llevadera cuando no se posterga durante años.
- “Solo hay que usarlo cuando hace falta”
- El uso constante ayuda a que el cerebro vuelva a acostumbrarse a procesar los sonidos. Ponérselo solo para las visitas alarga la adaptación y hace que el aparato se sienta extraño cada vez. Lo habitual es recomendar traerlo durante el día y retirarlo para dormir, bañarse o nadar.
Por qué la valoración es el punto de partida
Ninguna de las respuestas anteriores sirve para decidir por cuenta propia. Sirven para llegar con las preguntas correctas.
Un aparato auditivo no es un producto que se elija por catálogo. Se elige a partir de una medición, y de ahí en adelante se ajusta según lo que la persona reporta en su vida real. Eso es lo que hace nuestro equipo en la sucursal de Guadalupe:
- Valorar la audición y medir con exactitud qué se escucha y qué no
- Determinar el tipo y el grado de pérdida, y si corresponde derivar a atención médica
- Recomendar la solución adecuada para ese caso, no la más cara ni la más pequeña
- Programar y ajustar el aparato según el audiograma de cada persona
- Dar seguimiento después de la adaptación, con los ajustes y el mantenimiento que haga falta
La valoración auditiva en Revaltone es sin costo y sin compromiso. Si antes quieres entender qué se mide y por qué, puedes revisar los tipos de pérdida auditiva y sus grados.
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La valoración es sin costo y sin compromiso. Escríbenos por WhatsApp o llámanos y te atendemos en nuestra sucursal de Guadalupe, N.L.
La información de esta página es orientativa y no sustituye una valoración auditiva profesional. Cada caso es diferente y requiere evaluación individual.