Lo que forma parte de la adaptación cede solo. Esto no. Ante cualquiera de estas señales, escríbanos por WhatsApp o acérquese a nuestra sucursal de Guadalupe.
- Dolor en el oído
- Retire el aparato y suspenda el uso. Una presión leve los primeros días es esperable; el dolor no lo es. Casi siempre se resuelve revisando el molde.
- Piel irritada, enrojecida o con secreción
- Suspenda el uso. Si hay secreción, acuda con su médico. Si solo es irritación de la piel, lo habitual es que el molde necesite un ajuste.
- Mareo intenso o zumbido constante
- Retire el aparato y no vuelva a usarlo hasta que lo valoremos.
- Silbido constante
- Es retroalimentación. Retire el aparato y vuelva a colocarlo con cuidado: suele ser el molde mal asentado o cerumen en el domo. Un silbido aislado al ponérselo es normal; uno que no se va, no.
- Se oye bajo, distorsionado o dejó de sonar
- Revise la carga o la pila, limpie el molde y confirme que esté encendido. Si con eso no vuelve, tráigalo y lo revisamos. No lo abra ni intente repararlo.
- Se mojó
- Retírelo de inmediato, seque la superficie con un paño suave y saque la pila si la tiene. Déjelo secar al menos 24 horas, en el deshumidificador si cuenta con uno, antes de volver a encenderlo. Nunca use secadora de pelo ni microondas.
Sentir una presión leve los primeros días, oír su propia voz distinta o percibir el ambiente más fuerte de lo habitual son parte del proceso. El dolor, la irritación de la piel y la distorsión que no mejora, no. Si una molestia sigue igual después de dos o tres días, no la aguante: el aparato admite ajustes y los hacemos en la sucursal.