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Pérdida auditiva

Presbiacusia: La Pérdida Auditiva de los Adultos Mayores

Es la pérdida auditiva que llega con los años y la causa más frecuente de todas. Avanza tan despacio que la familia suele notarla antes que la propia persona, y por eso se confunde con distracción, con despiste o con falta de interés cuando no es ninguna de las tres.

Qué es la presbiacusia

Es el desgaste natural del oído interno con la edad. No es una enfermedad ni la consecuencia de haberse descuidado: le ocurre a casi todo el mundo, en distinto grado y a distinta velocidad.

Técnicamente se trata de una pérdida auditiva neurosensorial, bilateral y progresiva: se origina en la cóclea, dentro del oído interno; afecta los dos oídos de forma parecida; y avanza poco a poco. Suele hacerse evidente a partir de los 60 años, aunque el proceso empieza bastante antes de que alguien lo note.

Su rasgo característico es por dónde empieza: por los tonos agudos. Las vocales son sonidos graves y siguen llegando sin problema, así que la persona oye perfectamente que le están hablando. Las consonantes que distinguen una palabra de otra —la s, la f, la t, la ch— son agudas, y son justo las que se pierden primero. De ahí la frase que se repite en casi todas las valoraciones: oigo, pero no entiendo. Por la misma razón cuestan más las voces de mujeres y de niños, y el ruido de una reunión familiar puede arruinar la conversación entera.

El resto de las señales —subir el televisor, pedir que le repitan, el teléfono, el cansancio después de una comida larga— son las mismas de cualquier pérdida auditiva, y las repasamos una por una en qué es la pérdida auditiva.

Por qué ocurre

No hay una sola causa. La presbiacusia es la suma de varios desgastes que ocurren a la vez en el oído interno y en la vía que lo conecta con el cerebro.

  • Las células ciliadas se desgastan. Son las que convierten la vibración del sonido en señal nerviosa dentro de la cóclea. Se pierden con los años y no se regeneran: lo que se va, no vuelve. Las que responden a los tonos agudos están a la entrada del caracol y suelen ser las primeras en deteriorarse, que es exactamente el patrón de la presbiacusia.
  • El ruido se acumula. Toda una vida de taller, de fábrica o de calle suma daño sobre ese mismo oído interno. Por eso dos personas de la misma edad pueden tener audiciones muy distintas.
  • Llega menos riego sanguíneo. La cóclea depende de una irrigación muy fina, y con la edad esa irrigación puede disminuir.
  • Pesa la herencia. Los antecedentes familiares influyen en a qué edad empieza y con qué rapidez avanza.
  • Cambia también el nervio auditivo. El envejecimiento afecta la transmisión de la señal desde el oído interno hasta el cerebro. Eso explica por qué subir el volumen no siempre basta para entender.

Cómo ayudan los aparatos auditivos

La presbiacusia no se revierte: las células que se perdieron no vuelven. Lo que sí se puede es devolverle al oído la parte del sonido que dejó de llegarle, y de eso se encarga un aparato auditivo bien adaptado.

Amplifica solo lo que falta
No sube todo el volumen por igual. Se programa con los resultados de su audiometría para reforzar las frecuencias agudas que perdió y dejar intactas las que todavía escucha bien.
Trabaja el ruido de fondo
Separa la voz del ruido del restaurante o de la reunión, que es la situación de la que más se queja quien tiene presbiacusia.
Se adapta al entorno
Los modelos actuales distinguen una conversación tranquila de la calle o del televisor, y cambian de programa solos, sin que haya que tocar nada.
Se lleva sin molestia
Son pequeños, ligeros y discretos, pensados para traerlos puestos todo el día y no solo en ocasiones señaladas.

Si quiere ver qué aparato auditivo conviene en presbiacusia, ahí comparamos los tres formatos y lo que aporta cada tecnología. Cuál encaja mejor se decide con la audiometría en la mano.

Conviene decirlo con claridad: los primeros días el sonido se percibe extraño. Vuelven a oírse el refrigerador, los pasos, el papel al doblarse, y la propia voz suena distinta. Es parte del proceso y se acomoda con el uso diario.

El ajuste tampoco termina el día de la adaptación. Si algo no suena como debería, si el aparato molesta o si necesita limpieza y mantenimiento, escríbanos por WhatsApp o acérquese a nuestra sucursal de Guadalupe y lo revisamos.

Consejos para familiares

Mientras llega la valoración, y también después con el aparato ya puesto, la forma de hablar en casa cambia bastante lo que la persona alcanza a entender.

  • Hable de frente. Ver la cara y los labios aporta más información de la que parece. Hablarle desde la cocina o de espaldas hace que se pierda buena parte del mensaje.
  • No grite: articule. Gritar distorsiona la voz y además incomoda. Hable a volumen normal, marcando bien las palabras y a un ritmo tranquilo.
  • Baje el ruido antes de hablar. Apagar el televisor o la radio antes de empezar una conversación importante ayuda más que cualquier repetición.
  • Reformule en lugar de repetir. Si no entendió la frase, dígala con otras palabras. Repetir la misma frase más fuerte rara vez funciona, porque el sonido que falta sigue faltando.
  • Tenga paciencia. Pedir que le repitan no es distracción ni falta de interés: es el síntoma. Tratarlo como un descuido es lo que acaba empujando a la persona a dejar de participar.
  • Confirme lo importante. Con indicaciones médicas, horarios o dosis de medicamentos, verifique que el mensaje quedó claro en lugar de darlo por hecho.
  • Acompañe el uso del aparato. Las primeras semanas son las que cuestan. Animarlo a traerlo puesto a diario, y no solo cuando hay visita, es lo que marca la diferencia.

Cuándo conviene revisarlo

No hace falta esperar a que la dificultad sea evidente ni a que la persona lo pida. Si en casa ya subieron el televisor, ya se repiten las frases y ya se nota que participa menos en la mesa, ese es el momento.

La valoración mide el grado exacto de pérdida en cada oído y, sobre todo, cuántas palabras entiende, que es el dato que de verdad describe su día a día. Es indolora, no requiere preparación y en Revaltone es sin costo. Cómo es la visita completa lo contamos en qué esperar en su primera valoración auditiva.

Siguiente paso

Agende su valoración auditiva

La valoración es sin costo y sin compromiso. Escríbanos por WhatsApp o llámenos y lo atendemos en nuestra sucursal de Guadalupe, N.L.

La información de esta página es orientativa y no sustituye una valoración auditiva profesional. Cada caso es diferente y requiere evaluación individual.