Ondas sonoras
Todo sonido empieza como una vibración que viaja por el aire hasta el oído.
Pérdida auditiva
La pérdida auditiva, o hipoacusia, es la disminución parcial o total de la capacidad de percibir sonidos. Casi nunca llega de golpe: avanza tan despacio que la persona se acostumbra a oír menos sin darse cuenta, y suele ser la familia quien lo nota primero. La Organización Mundial de la Salud calcula que más de 1,500 millones de personas en el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva.
Oír no ocurre en un solo lugar. El sonido recorre una cadena de estructuras y basta con que un eslabón falle para que llegue menos información al cerebro.
Todo sonido empieza como una vibración que viaja por el aire hasta el oído.
Las ondas entran por el oído externo, recorren el canal y hacen vibrar la membrana del tímpano.
El martillo, el yunque y el estribo, los tres huesos más pequeños del cuerpo, amplifican esa vibración y la pasan al oído interno.
Un caracol lleno de líquido donde miles de células ciliadas convierten la vibración en señales eléctricas. Son las que se dañan con la edad y con el ruido, y no se regeneran.
Lleva esas señales eléctricas desde la cóclea hasta el cerebro.
Convierte las señales en palabras, en música y en el ruido de la calle. Aquí es donde oír se vuelve entender.
El punto exacto en que se interrumpe la cadena define el tipo de pérdida auditiva y, con ello, qué se puede hacer al respecto. Los tres tipos están explicados en tipos de pérdida auditiva.
Casi nadie llega diciendo que oye menos. Llega porque en casa ya se lo dijeron. Estas son las seis situaciones que más se repiten; si se reconoce en dos o tres, vale la pena medirlo.
Estas señales no dicen de qué tipo es la pérdida ni de cuánto. Solo dicen que hay algo que medir.
La pérdida auditiva rara vez tiene un solo origen. Estas son las causas más frecuentes.
La causa determina dónde se corta la cadena del sonido y, por lo tanto, si la pérdida es conductiva, neurosensorial o mixta. Esa diferencia es la que decide qué opciones existen, y la desarrollamos en tipos de pérdida auditiva.
No se calcula a ojo. La audiometría es un estudio indoloro y no invasivo que le pone número a lo que hasta ahora era una sospecha.
El estudio debe realizarse con equipo calibrado y por personal capacitado, y los resultados se explican el mismo día. Si quiere saber cómo es la visita completa, de la entrevista inicial a la explicación de resultados, lo contamos paso a paso en qué esperar en su primera valoración auditiva. En Revaltone la valoración es sin costo.
Depende de la causa. Una parte de las pérdidas auditivas se resuelve y otra se compensa; saber en cuál de las dos está es justamente lo que resuelve la valoración.
Un aparato auditivo no devuelve la audición de los veinte años, y los primeros días el sonido se percibe extraño porque hace mucho que no lo escuchaba completo. Por eso la adaptación se acompaña y se ajusta las veces que haga falta. Qué formatos existen y con qué criterios se decide uno lo repasamos en los tipos de aparatos auditivos y cómo se elige uno.
Revisarlo pronto no revierte lo que ya se perdió, pero amplía las opciones: cuanto antes se conoce el tipo y el grado, más margen hay para elegir con calma.
Siguiente paso
La valoración es sin costo y sin compromiso. Escríbanos por WhatsApp o llámenos y lo atendemos en nuestra sucursal de Guadalupe, N.L.
La información de esta página es orientativa y no sustituye una valoración auditiva profesional. Cada caso es diferente y requiere evaluación individual.